De cuando Internet quiso cortejar a un periodista

septiembre 14, 2009

Olivetti studio 44

Un día, Internet quiso cortejar a un periodista. Y el periodista le constestó: ¡no way! Tú y yo nunca seremos pareja. De hecho, odio a la gente como tú, que permite que cualquiera con una grabadora y dos dedos de frente se convierta en periodista, usurpe mi lugar en el mundo y me robe el pan de mis hijos. Además, estoy chapado a la antigua y soy de los que opinan que las planas salen mejor con un puro y una vieja olivetti.

Le contestó Internet, muy digna ella: no tienes ni idea. Yo podría llevarte muy lejos, hacer que tus reportajes, crónicas y entrevistas no entiendan de fronteras, que tus exclusivas lleguen más lejos y que tu buen hacer sea aplaudido allende los mares. Eso, claro, si eres un buen periodista. En caso contrario, no me interesas.

Claro que soy un buen periodista, declaró orgulloso. Pero, y todo eso, ¿quién lo paga?, inquirió él con aire de vencedor.

Llegaron después los social media y la cosa se puso aún más fea. Ya se sabe que en las cosas del corazón, tres son multitud, sólo que aquí no eran tres, sino todo un ejército.

Así las cosas, el idilio entre periodistas e Internet parecía más que improbable. Con el código deontológico en una mano y los derechos de autor en otra, las redacciones de medio mundo se revolvieron contra la world wide web como si fuera el mismo demonio.

Pero poco a poco, algunos se fueron dando cuenta de que la red no sólo no era un enemigo, sino que podría ser un gran aliado. Toparon entonces con la gratuidad: si nadie compra periódicos, ¿quién va a pagar nuestros sueldos?

Pues la publicidad, claro. Cierto que, de momento, la publicidad on line no logra cubrir la sangría económica a la que hacen frente los medios por la caída en picado de los ingresos publicitarios, el recorte de suscripciones y la bajada de las ventas. Pero llegará un día, tal vez, en el qué encontremos la manera de conciliar los intereses de los medios y en el qué hacer periodismo en Internet también sea rentable. De momento, Google ya está trabajando en un sistema de micropagos que los medios digitales podrán utilizar pra cobrar por el acceso a sus contenidos (vía 233 grados).

No hay que olvidar que Internet sólo es una herramienta, un soporte, y un modelo de distribución. Si podemos hacer buen periodismo en papel, ¿por qué no podemos hacerlo en la red? Mientras el público demande buenos contenidos periodísticos, habrá periodistas. Y, para eso, hace falta algo más que una grabadora y dos dedos de frente.

Para los que todavía tengan dudas: Manifiesto sobre el nuevo periodismo

Fotografía de Astío

3 Responses to “De cuando Internet quiso cortejar a un periodista”

  1. Lucía Taboada Lesta Says:

    Me ha gustado mucho el artículo. Yo también estoy segura de que el tiempo pondrá a cada uno en su sitio. Sólo se trata de aquello que tanto se dice: adaptarse o morir.

  2. Rebeca Zapata Says:

    Me gusta tu estilo


  3. Totalmente de acuerdo Pili, genial post.


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